Llevo días intentando escribir algo que no resulte estúpido. Lo único que se me ocurre decir es que me encantas. Nunca cambies, se perfecto. Sigue mirando mis ojos de ese modo y me tendrás horas sonriendo como una tonta. No dejes que me vaya. No me asustes haciéndome creer que vas a cambiar. Vuélvete loco. Pierde el control, mírame de nuevo. Hazme reír, me encanta. Caliéntame las manos, déjame encontrarte las cosquillas. Simplemente, lo que quería decir es: hazme tuya.
"Eres tú, mi suerte, eres tú, tan fuerte, eres tú, tú, tan diferente
surges y de repente la vida olvida a la muerte."
L.
sábado, 14 de enero de 2012
71·
"Ya estoy en la mitad de esta carretera
tantas encrucijadas quedan detrás...
Ya está en el aire girando mi moneda
y que sea lo que sea"
Supimos superar los errores y las diferencias, aceptaste mi tozudez. Viste en mi todo eso que antes no querías ver, o que no querías expresar. No me dijiste las cosas bonitas que nunca me habías dicho, pero sí las mas sinceras. Fuiste capaz de ponerle una sonrisa a momentos que antes habrían acabado en llanto.
"Todos los altibajos de la mareatodos los sarampiones que ya pasé...
Yo llevo tu sonrisa como bandera
y que sea lo que sea"
Nuestra unión fue el gran error. Nuestra separación, quizá el mayor acierto. Nuestro nuevo comienzo, que no unión, un desastre. Nuestro principio del final un momento que ha quedado grabado en nosotros cual tinta en la piel. Nuestro final, un acierto que llevaría a otro. Nuestro desafío a la suerte algo totalmente increíble, pero cierto. Pero como siempre, nos quedaremos en el aire. Sin saber que ocurrirá después.
"Lo que tenga que ser, que sea
y lo que no por algo será
No creo en la eternidad de las peleas
ni en las recetas de la felicidad"
La suerte no va con nosotros. Nunca nos ha acompañado en nuestro camino. Pero ahora nos damos cuenta de que siempre ha estado ahí y hemos hecho las cosas más difíciles de lo que en realidad eran. Somos personas. No somos el uno para el otro y nunca lo hemos sido, ni lo seremos, pero hemos creado un vínculo que siempre nos mantendrá unidos pase lo que pase.
"Cuando pasen recibo mis primaveras
y la suerte este echada a descansar
yo miraré tu foto en mi billetera
y que sea lo que sea"
Siempre seremos tú y yo, por poco que nos guste. Siempre veremos "eso" en el otro que nos vuelve locos.
Esto no es el fin. Es el principio de unos nuevos tú y yo.*
*Si en algún momento esto es solo otro capítulo más en nuestra historia y en poco tiempo todo vuelve a ser como antes, que me ahorquen si lo entiendo.
L.
miércoles, 4 de enero de 2012
70·
Si no lo hubieras hecho ahora todo sería perfecto. O quizá imperfecto, pero sería mío. Si no me hubiese ido. Si sintieses algo más. A pesar de que yo no sienta más. Porque me gustaría que vieses el reflejo de tus ojos en los míos, ese que un día viste bajo la luz de una farola. Ese que semanas después no pudiste ver porque nuestros ojos estaban cerrados. O porquehabía poca luz.
Encontrar a alguien perfecto es una tarea difícil, que no imposible, pero he de decir que hay gente que puede llenar el vacío de una perfección perdida. Tú no lo hiciste. No esperaba que lo hicieras, pero tampoco que lo dejases libre de ese modo. Ahora me buscas y lo peor es que me encuentras. Siempre hay cosas así de las que te arrepientes toda la vida. De la mayor cosa que me arrepiento es de no arrepentirme de nada.
Ya está en el aire girando mi moneda. Que sea lo que sea.
En este año que dejamos atrás han pasado cosas de las que nunca me voy a olvidar. Fechas que siempre estarán grabadas en mi memoria. Momentos que de vez en cuando se entrecruzan en mis pensamientos. Imágenes que no querré volver a ver. Acciones que jamás debería haber hecho. Palabras que nunca deberían haber salido de mi boca. Este año se supone que es mi año de suerte. Si no lo es, ya no hay otro. Siempre las propuestas que se tienen para un año nuevo suelen ser las mismas que dijiste el año pasado y que nunca llegaste a cumplir. El año pasado no sé qué me propuse, pero este año solo me propongo pensar y mejorar. Pensar más las cosas antes de hacerlas. Pensar más en los demás. En aquellos que siempre han estado ahí y siempre van a estarlo, pase lo que pase. Pedir menos perdón y dar más las gracias. Pensar y valorar todos aquellos momentos en los que he tenido un hombro en el que apoyarme y llorar o en los que me han tendido una mano para que no la soltase. Mejorar mis palabras. Mejorar mis acciones. Mejorar mi confianza. Mejorar en sí.
Dejar atrás este año no me ha resultado difícil, quizá ya estaba cansada de él. Retomar otro de nuevo me va a resultar más complicado. Continuar todo lo empezado y empezar todo lo esperado. Solo espero que las cosas vayan bien. Que ría más y llore menos. Y sobre todo que no pierda el tiempo, que es quien siempre nos acompaña y nos aconseja.
Espero aprender todo eso que se me quedó en el tintero, sonreír por todo aquello que me haga feliz y que nunca pierda la esperanza.
"-Tienes que cerrar los ojos muy fuerte y pensar en la última vez que lo viste."
Los cerré y no vi esos ojos oscuros que antes se posaban en los míos, ni esos roces que me acompañaban todas las mañanas, ni tampoco esas tonterías que le hacen único. Pensé en el presente. Dejé atrás todo ese pasado que antes se pintaba de rosa pero que ya era casi negro. En el presente están esos labios que solo saben decirme que si me gusta lo que tengo, esa sonrisa escondida detrás de un beso, ese dulce olor que me despertó una mañana de domingo, esa piel tan suave. Esas manos que no dejaban de acariciarme. Esa habitación desordenada y ese despertador que no despertó a nadie porque aún seguíamos despiertos.
En el actual presente no sufro. Solamente me tiemblan las piernas y tengo una sensación dentro de mi que nunca había sentido. Lo mejor de todo esto es que esa sensación la ha creado alguien sin ningún esfuerzo. Simplemente con entrelazar los dedos de la mano con los míos y despedirse con un cálido beso.
Porque si pudiera vendría a verme, simplemente a estar conmigo, a solo besarme durante horas.
En una noche ha cumplido todo aquello que tanto deseaba y que nunca antes me habían dado.
L.
lunes, 14 de noviembre de 2011
67·
Tenías razón. Está espabilando, justo ahora, cuando podía y debía dejar de hacerlo. Quiero olvidarle. Y lo he hecho, ya no siento nada cuando pasa a mi lado mirándome a los ojos para, simplemente, crear un momento en el día en el que solo estábamos nosotros. No siento nada cuando me roza queriendo, o cuando me cuenta algo que debería no importarme nada.
Lloré hace días. Lloré como antes lo hacía. Eran lágrimas de dolor y decepción, de amor y también de odio. No podía imaginar que me volviesen a importar tanto esas palabras destructoras de almas. Pero lo hicieron. Un día. Después llego mi giro, mi giro de ciento ochenta grados. Le daba la espalda. Pero, ¿y si mi giro ha resultado ser de trescientos sesenta grados? No lo creo. Estaría loca si hubiese sido así.
Del amor al odio solo hay una fina línea dibujada en el espacio y como decía Empédocles, filósofo griego:
"Nada nace ni nada muere, sino que es unión y desunión mediante el amor y el odio. El amor nos une, con él tenemos los cuatro elementos en nosotros, la tierra, el aire, el agua y el fuego. El odio nos separa."
No le odio. No podría hacerlo. Pero si he de decir que en nosotros falta alguno de esos elementos. Quizá la tierra, porque siempre andamos en las nubes. Tal vez el aire, porque nos dejamos sin aliento. O podría ser el agua, porque nos "mojamos" poco a la hora de decir lo que sentimos. Lo que hay claro en esta historia es que el fuego no nos falta. Tenemos fuego por dentro y por fuera. A todas horas, en todo momento. Cada vez que nuestras miradas se cruzan, o nuestros cuerpos se topan el uno con el otro. Cada vez que sale una palabra de nuestras bocas.
"Todo nace, todo muere y todo vuelve a nacer. Todo se repite eternamente."
Nosotros nacimos, morimos y volvimos a nacer. ¿Nos repetiremos eternamente o llegará el fin de esta historia?