Cómo desearía realizar una pregunta al viento y que en una pequeña brisa llegase a sus oídos. Que le hiciese pensar durante horas, incluso durante días enteros, como me han hecho pensar a mi cada una de sus palabras durante meses.
Cada noche antes de emprender el sueño, cierro los ojos y me imagino que me abraza, que siento que no tengo frío porque esta a mi lado, que se que si me doy la vuelta voy a encontrar esos ojos fijos. Pero de repente abro los ojos y no me abraza, y siento frío, y me doy la vuelta y no me encuentro nada. Y pensar que un día podría haber disfrutado de esta maravillosa perfección y que ahora no la tengo.
"Es tan corto el amor y tan largo el olvido"¿Por qué me mira de ese modo? No entiendo por qué se tiene que acercar tanto a mi cara para ponerme la miel en los labios y luego quitármela. Podría hacer una lista larguísima de las cosas que no entiendo sobre su comportamiento, pero necesitaría días enteros. Es una estupidez seguir con lo mismo pero es tan difícil dejar de pensar en esos ojos.
Llevo pensando unos días que sus palabras ya no valen nada. Porque ya no solo me hacen llorar cuando hay frío, también cuando hace calor y me apetece ser feliz. Ha conseguido que llegue a mis extremos. Ha conseguido con tan solo una frase que me muera de celos como nunca había hecho. La impotencia de no poder hacer nada, es lo que siento cada día.
¿De verdad merece la pena?
Tiempo, solo hace falta un poco de tiempo para saberlo.
Mírame, refléjate en mis ojos y dime lo que sientes.
L.


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